RELATIVISMOS

Reflexiones de un ateo sobre la cristianofobia

"Cosette y Marius cayeron de rodillas, inundando de lágrimas las manos de Jean Valjean; manos augustas, pero que ya no se movían... Estaba muerto. Era una noche profundamente oscura; no había una estrella en el cielo. Sin duda, en la sombra, un ángel inmenso, de pie y con las alas desplegadas, esperaba su alma."

Con estas palabras se cierra el relato de Los Miserables, de Victor Hugo. Un monumento literario construido, de la base a la cima, con las más intensas preocupaciones sociales. Una mirada de infinita piedad hacia el destino de los desfavorecidos. Y una verdadera catedral de pensamientos profundamente cristianos, donde el proscrito Jean Valjean, con tantos motivos para dejarse arrastrar hacia el rencor y el odio, elige el camino cristiano de la abnegación absoluta y opta por hacer el bien sin mirar a quién, incluso a sus enemigos más encarnizados.Seguir leyendo...

El arte y la ocurrencia

La imaginación es un don bastante raro, una veta aurífera. En cambio, las ocurrencias son algo muy frecuente, casi inevitable, como las piedras en los caminos. El arte, que nuestros románticos abuelos hacían con imaginación, suele hacerse ahora con ocurrencias. No siempre, pero casi. Y siendo todos ocurrentes, dirá el lector, ¿cómo es que no somos todos artistas y famosos? Pues porque el artista famoso moderno o posmoderno, además de ocurrencias, ha de tener una fe ciega en su propio talento y en el valor excepcional de sus ocurrencias. Triunfa, más que por artista, por ególatra. Y a veces también por su capacidad de persuasión o su olfato comercial. Seguir leyendo...